domingo, 21 de febrero de 2010

Bocaditos de verduras

       Hace unos días me topé en el congelador con una masa de hojaldre de esas que vienen precocinadas, y pensé en  hacer alguna cosita con ella. Se me ocurrió entonces este relleno y la verdad quedaron unos bocaditos muy ricos y nada pesados.


INGREDIENTES:

  • - Una lamina de hojaldre congelada.

  • - 1/4 Kg. de carne picada mitad cerdo, mitad ternera.

  • - Un trozo de las siguientes verduras: calabaza, calabacín, puerro,

  •   cebolla.

  • - 2 tomates pera maduros.

  • - 2 cucharadas de aceite de oliva.

  • - Un chorreón de vino blanco, Antonio Barbadillo.

  • - Sal y pimienta.

  • -Un paquete de queso mozzarella.

  • -Un huevo batido


PREPARACION:

-Extendemos la masa de hojaldre sobre el papel vegetal en el que suele venir envasada. La ponemos más finita para que los bocaditos sean más ligeros. Ésto lo hacemos poniendo un trapo limpio de cocina sobre la misma y usando un rulo para extenderla en todas las direcciones.

-Calentamos un poco el aceite en una sartén y añadimos el puerro y la cebolla finamente picados y los pochamos. Incorporamos por este orden el resto de las verduras en trozos muy chiquitos, primero la calabaza luego el calabacín y luego los tomates pelados. Salamos.

-Rehogamos la verdura unos minutos a fuego vivo procurando no queden grasientas, si nos sobra  un poco de aceite se lo retiramos.

-Salpimentamos la carne y la añadimos. Cuando adquiera un poco de tono rociamos con el vino y dejamos saltear unos minutos hasta evaporarse el alcohol del vino. Retiramos del fuego y dejamos templar.

-Precalentamos el horno a 180 grados.

-Distribuimos con un cuchillo el hojaldre en trozos cuadrados no muy grandes, añadimos el relleno y un poco de queso mozarella. Formamo paquetitos pelgando los bordes. Depositamos los paquetitos en una bandeja de horno refractaria y los pintamos con el huevo batido. Y ala al horno durante unos 10 ó 15 minutos y a dsifrutar. 
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    jueves, 18 de febrero de 2010

    Hoy no me apetece.

          Hoy no me apetece hablar de cocina. ¿Será porque estoy más gorda?. Puede ser. Hace algunos días  que no me meto en faena pero esto lo voy a solucionar la semana próxima. El tema que me ocupa hoy es la lluvia. Nunca en Málaga había llovido tanto que yo recuerde, ni tan seguido. Y nunca he tenido yo que hacer tantas gestiones en el centro de Málaga "bajo la lluvia". Estamos secuestrados, vivimos en una ciudad que de un día a otro nos obligará a sacarnos el carnet de helicópteros, ya que es la única forma posible que nos va a quedar para circular por aquí. Ya mismo  Metromálaga va abrir una zanja entre mi vecina de enfrente y yo, con su respectivo paso alternativo no inferior a un kilómetro de distancia y como no, rodeado de vallas amarillas y pibotes de plástico. De estos últimos sufrimos los malagueños una fuerte indigestión. Todo en esta vida tiene su explicación: nuestro distinguido ayntamiento ha encontrado la manera, sin invertir ni un duro extraordinario, de poner a sus ciudadanos en  forma. Dicen que para presumir hay que sufrir, esperemos que el sufrimiento valga la pena. Bueno ahí queda eso, ya me desahogué. Otro día contaré mi experiencia con los parkings, ataques de ansiedad , de bolsillo, y otras perlitas de este estilo.