domingo, 4 de noviembre de 2012

Costillas de cerdo a la miel

    En estos días de agua y mal tiempo en los que tan sólo gusta quedarse en casa calentitos, mirando por la ventana cómo resbalan las gostas de lluvias por los cristales y cómo el aire huele a húmedo y a limpio, en estos días, me apetece cocinar  recetas de horno, de sabores intensos y regustito a calor de hogar.

   Por eso hoy vengo con "costillas de cerdo a la miel". Sí, lo tengo que admitir, he triunfao, aunque esté feo decirlo, no han dejado ni las roñas y es que para muestra un botón:

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Ingredientes para 3 ó 4 personas:

- Un trozo de costilla de corbata de aproximadamente 1Kg. 
- Aceite de oliva, sal, tomillo, romero y pimienta molida.
- 6 Cucharadas de miel.
- 6 Dientes de ajos.
- 2 ó 3 patatas peladas.
- Una pastilla de caldo de pollo o de carne.

Preparación

     Ponemos en una fuente refrectaria para horno un chorreón de aceite de oliva, introducimos el costillar salipimentado y aromatizado con el tomillo y el romero. Sumamos las patatas en trozos grandes y los ajos enteros y con la piel los especiamos y regamos todo con un chorrito de aceite.

      En un cazo ponemos unos 125 mililitros de agua disolvemos la pastilla de caldo. Cuando esté disuelta añadimos la miel removemos.

         Previamente hemos precalentado el horno a 200 grados con calor arriba-abajo y ventilador de calor si el horno dispone de él. 
  
       Regamos la bandeja con la salsa de miel. La introducimos en la parte media del horno manteniendo constante la temperatura. Cada 15 minutos rociamos el asado con el jugo que va resumando. Cuando esté la salsa caramelizada y las costillas y patatas doradas, ¡ podremos chuparnos los dedos!

lunes, 24 de septiembre de 2012

Gazpachuelo marinero

Hace algún tiempo que no publico en este blog, por ello hoy las palabras acuden más despacio a la mano, pero eso gracias a Dios tiene solución. Ha llegado el otoño y al recuerdo van acudiendo imágenes y olores de otros tiempos, las luces del día cambian aunque las temperaturas por aquí no demasiado. De mi niñez hay varios platillos asociados a esta época, no por nada en especial sino porque empiezan a apetecer las sopas y con ellas el llevarse algo calentito al estómago como un suave gazpachuelo de pescada, gambas y almejitas con chorreón de limón.
     
Este primero tan andaluz, es muy fácil de elaborar.
Cocer patatas tronchadas en una olla con agua y sal.
Cuando estén casi tiernas añadir la pesacada, las gambas peladas y las almejas. (Si se desea las carcasas de las gambas se pueden cocer aparte y utilizar su jugo colado). Llevar a ebullición y en unos 5 minutos retirar del fuego. apartar y limpiar el pesacado. Reservar. Colar el caldo y añadir las patatas.
Cuando éste se atempere  incorporaremos poco a poco mezclándola con él suavemente, una mayonesa que habremos elaborado previamente. Una vez removido bien, esperar a servir con el pescado caléntadolo con cuidado y a fuego lento.

En la mesa presentarlo con un casco de limón.